Las gelatinas

Por Mamá Lily en Bebés, Nutrición, Salud infantil

Hola:

Les quiero contar que ayer me saqué el susto de mi vida por una gelatina, si, como lo leen.  Mi nena no ha estado muy bien de salud, se me enfermó de gripa, después se le inflamó la garganta y pues bueno, el caso es que terminé dandole un antibiótico que, para acabarla, le irritó mucho su estómago y le dió diarrea.

Les cuento todo esto porque entre sus malestares perdió el apetito, y el doctor me recomendó que le diera gelatinas y papillas suaves. Así que muy obediente compré unas cuantas cajitas de gelatina y se la preparé. Le hice gelatina de fresa y se la comió en la noche sin ningún problema, así que me quedé muy tranquila porque ya tenía algo en su pancita.

El problema fué por la mañana cuando al despertar, todavía oscuro, me dí cuenta por el aroma que se había hecho del baño y ensució su ropita y la cama. Al cambiarla, aún a oscuras, me ensucie las manos, y que quedé muda cuando prendí la luz. Me di cuenta de que su popo era completamente roja, sangre, me espanté como no se imaginan.

Inmediatamente pensé que, si eso fuera sangre, mi niña no estaría bien, como estaba, con su carita contenta y con buen color, así que inmediatamente se me vino a la cabeza la gelatina que se comió en la noche. Llamé al pediatra y le conté mi experiencia, y efectivamente, me dijo que los colorantes de las gelatinas comerciales son cada vez más fuertes, y que, en efecto, si fuera sangre mi niña ya no la estaría contando.

Después de un suspiro profundo y pasado el susto, de inmediato pregunté a mi hermana cómo preparar una gelatina natural, es decir (grenetina, agua y frutas) y así lo hice.

Por fortuna solo fué un susto. Cuidado con los químicos.

Saludos.

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